La pregunta «¿qué programa de dictado me compro para el despacho?» tenía una respuesta fácil durante veinte años: Dragon. Hoy no la tiene. El mercado se ha partido en tres familias muy distintas (el dictado gratuito que ya viene en tu ordenador, las suites jurídicas de venta directa y las aplicaciones modernas de dictado con IA) y cada una falla en un sitio diferente.
Esta guía compara las cinco opciones que un despacho español se plantea de verdad. Sin coronar a nadie en abstracto: con lo que hace bien y lo que hace mal cada una.
En resumen: para notas cortas, Win+H (gratis) y Word (con Microsoft 365); Dragon Professional v16, solo Windows y sin precio publicado; DigaLaw X, suite jurídica para Windows (Silver, 299 € por seis meses); Wispr Flow, dictado general también en el móvil (12 $/mes anual); ablalo, para escritos en español en Windows y Mac, con la voz en tu ordenador (22 a 29 €/mes más IVA).
Antes de comparar: los seis criterios que deciden
Un dictado no se juzga por las palabras por minuto que anuncia. Se juzga por el tiempo total hasta tener el escrito listo. Estos son los seis puntos donde ese tiempo se gana o se pierde:
- Puntuación automática en español. Si tienes que ir diciendo «coma», «punto y aparte», «abrir comillas», no estás dictando: estás tecleando con la boca.
- Vocabulario jurídico y propio. Apellidos poco comunes, siglas, nombres de sociedades, artículos citados. Si cada documento arrastra los mismos cinco errores, la herramienta no te sirve.
- Que funcione fuera de Word. Buena parte del trabajo del despacho pasa en el correo, en el navegador, en un PDF y en el gestor de expedientes.
- Tu sistema operativo real. Windows y Mac no son intercambiables, y «funciona en Mac con un emulador» no es lo mismo que funcionar en Mac.
- Dónde se procesan la voz y el texto. Es la pregunta del secreto profesional, y conviene hacerla antes de firmar. Están desarrolladas en secreto profesional y RGPD al usar IA en un despacho.
- Poder probarlo con tus escritos. Una demo guiada enseña lo que la herramienta hace bien. Solo tus propios documentos enseñan lo que hace mal.
Las cinco opciones, de un vistazo
| Win+H | Word | Dragon | DigaLaw X | Wispr Flow | ablalo | |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Windows | Sí | Sí | Sí | Sí | Sí | Sí |
| Mac nativo | No | Sí | No | Vía Parallels | Sí | Sí |
| En cualquier programa | Sí | Solo Word | Sí | Sí | Sí | Sí |
| Puntúa solo en español | Limitado | Parcial | Sí | Sí | Sí | Sí |
| Vocabulario propio | No | No | Sí | Sí | Sí | Sí |
| Transcribir grabaciones | No | Aparte, en la nube | Sí | Sí, de 10 a 30 min en local | No | Sí, en local |
| Enfoque jurídico español | No | No | No | Sí | No | Sí |
| Prueba sin pagar | Gratis | Con M365 | Consultar | 1 mes, con su masterclass | Plan gratuito | 14 días |
| Coste orientativo | 0 € | Con M365 | Sin precio publicado | Silver: 299 €/6 m | 12 $/mes en pago anual | 22 a 29 €/mes + IVA |
Sobre los datos de esta tabla: están tomados de la información pública de cada fabricante, revisada el 12 de octubre de 2026 (las fuentes van al final). Los precios y las coberturas de idioma cambian, y algunos productos se venden por presupuesto. Antes de contratar, confírmalo con el fabricante: aquí te decimos dónde mirar, no sustituimos su hoja de precios.
1. El dictado de Windows (Win+H) y el de Word
Para quién es: para quien quiere probar si dictar le encaja antes de gastarse un euro.
Están incluidos, no cuestan nada y se activan con un atajo. Para una nota rápida, un mensaje o un correo de tres líneas, cumplen. El problema aparece cuando el texto se alarga: en español se quedan cortos en puntuación, en nombres propios y en cualquier término poco frecuente, y ninguno de los dos te deja enseñarle vocabulario. Dictas rápido y corriges despacio.
El de Word, además, vive dentro de Word: en cuanto sales al correo, al navegador o al gestor de expedientes, dejas de tenerlo.
La versión larga: ablalo frente al dictado de Windows y Word.
2. Dragon
Para quién es: para despachos que ya trabajaban con Dragon y quieren seguir en esa familia.
Fue el estándar del dictado profesional durante dos décadas, y sigue existiendo en sus líneas profesionales y sectoriales. Pero para un despacho español hay dos avisos serios. El primero, que la gama doméstica en castellano se quedó en Dragon NaturallySpeaking Premium 13, ya descatalogada: en la web española de Nuance hoy solo figura Dragon Professional v16, para Windows 10 y 11, sin precio publicado y con venta a través de su equipo comercial. El segundo, que Dragon Legal, la versión con vocabulario jurídico y formato automático de citas, no aparece en esa web española: si te la ofrecen en español, pide que te lo confirmen por escrito antes de pagar.
A eso se suma que la última versión para Mac es de 2018 y que Microsoft presentó la compra de Nuance, en 2021, como una apuesta por la sanidad.
La versión larga: ablalo frente a Dragon Legal y qué pasó con Dragon en español.
3. DigaLaw X
Para quién es: para el despacho que quiere una suite jurídica completa, con instalación y formación incluidas, y no le importa pagar por ello.
Es la opción más veterana de dictado jurídico en español. La hace SpeechWare, una empresa con sede en Bruselas, y va bastante más allá del dictado: transcribe grabaciones de audio y vídeo, extrae datos de PDF e imágenes, trae unos 250 comandos de voz de formato en su versión Silver y se vende con instalación remota, formación individual y soporte técnico en horario laboral.
Los dos límites que hay que tener claros son el sistema y el precio. Está construido sobre Windows (en Mac funciona mediante emulación con Parallels, no de forma nativa) y su tienda publica, a 12 de octubre de 2026, la versión Silver a 299 € por seis meses o 499 € por doce, Bronze a 199 o 299 € y Gold a 399 o 599 € (no aclara si incluyen IVA). Es una compra de despacho, no de autónomo probando.
La versión larga: ablalo frente a DigaLaw X.
4. Wispr Flow
Para quién es: para quien quiere dictado moderno y rápido y no necesita nada específicamente jurídico ni español.
Es la aplicación que popularizó la categoría del dictado con IA en cualquier programa, y es buena en lo que hace: funciona en Windows, Mac, iOS y Android, tiene plan gratuito (2.000 palabras a la semana en el ordenador) y el español está entre los idiomas que el fabricante destaca por su precisión. Si tu trabajo es escribir correos y notas, es una opción perfectamente razonable.
Lo que no hace: no conoce el lenguaje jurídico español de serie, no cita artículos, y es una empresa estadounidense. Ese último punto no es una objeción abstracta cuando lo que dictas es el asunto de un cliente.
La versión larga: ablalo frente a Wispr Flow.
5. ablalo
Para quién es: para el abogado o el despacho español que redacta todo el día y quiere el borrador hecho al hablar, sin instalar una suite ni pasar por una formación.
Es lo que hacemos nosotros, así que léelo con esa etiqueta puesta. Funciona en Windows y Mac de forma nativa y sobre cualquier programa; puntúa solo y quita las muletillas; reconoce más de 30.000 términos jurídicos de serie y aprende los que tú le añadas; y cuando nombras un artículo («artículo 1124 del Código Civil») coloca el texto oficial completo en el documento. Además del dictado en directo, transcribe grabaciones ya hechas (la vista de un juicio, una declaración, una reunión) en el propio ordenador (lo que el glosario define como transcripción local), que es exactamente lo que no puedes hacer con un servicio de transcripción en la nube cuando el contenido está bajo secreto profesional.
Lo que no hace, para que no te lleves una sorpresa: no extrae datos de PDF ni de imágenes, no controla el ordenador por voz y no sustituye a tu gestor de expedientes. Es dictado y transcripción, no una suite documental.
Cómo elegir en tres preguntas
Si has llegado hasta aquí y sigues dudando, esto suele resolverlo:
- ¿Necesitas transcribir grabaciones además de dictar? Eso descarta Win+H y Wispr Flow de un plumazo. Word tiene aparte la función Transcribir, que sube el audio a la nube de Microsoft. Quedan Dragon, DigaLaw X (con su límite de minutos en local según la versión) y ablalo. Y si la grabación es de una vista o de una declaración, pregunta lo siguiente antes que el precio: si el archivo se procesa en tu ordenador o se sube a un servidor.
- ¿Trabajas en Mac? Eso descarta bastante. Dragon lleva sin versión desde 2018 y DigaLaw X pasa por emulación. Quedan Word, Wispr Flow y ablalo.
- ¿Lo que dictas lleva datos de clientes? Entonces la pregunta de dónde se procesan la voz y el texto deja de ser un detalle técnico. Pide la respuesta por escrito, a quien sea.
Un consejo que no vende nada: antes de decidirte, coge un escrito tuyo de verdad (de los largos, con nombres propios y citas de artículos) y dicta el primer folio con cada candidata. En quince minutos vas a ver más que en cualquier comparativa, incluida esta. Para que la prueba sea justa, dicta con el método de cómo dictar un escrito judicial por voz.
En resumen
No hay un ganador universal. Hay un dictado gratuito que sirve para empezar y se queda corto en cuanto el escrito se alarga; una suite jurídica en español, completa y cara, atada a Windows; una marca histórica que en España ya solo vende su versión profesional para Windows, sin precio publicado; una aplicación internacional excelente que no sabe nada de derecho español; y lo que hacemos nosotros, que está pensado exactamente para el hueco que dejan las otras cuatro.
Elijas lo que elijas, mide una sola cosa: cuánto tardas desde que empiezas a hablar hasta que el escrito está listo para revisar. Todo lo demás son características.
Fuentes: Nuance, Dragon en España; DigaLaw X, versiones y precios y preguntas frecuentes; Wispr Flow, precios; Microsoft, transcribir las grabaciones. Consultadas el 12 de octubre de 2026; los precios y condiciones pueden cambiar.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el mejor programa de dictado para un abogado en España?
Depende de qué necesites. Si buscas dictar escritos y correos en cualquier programa, en español y sin corregir después, las opciones vivas son DigaLaw X, las líneas profesionales de Dragon, las aplicaciones modernas de dictado con IA como ablalo o Wispr Flow, y el dictado gratuito de Windows y Word. Si además tienes que transcribir grabaciones de vistas o declaraciones, eso es una función distinta que no todas incluyen: la tienen Dragon, DigaLaw X y ablalo, y Word con su función Transcribir, en la nube. Conviene comprobar si el archivo se procesa en tu ordenador o se sube a un servidor.
¿El dictado gratuito de Windows sirve para un despacho?
Sirve para notas y mensajes cortos. En un escrito largo en español se queda corto en puntuación automática, nombres propios y vocabulario jurídico, y el tiempo que ganas dictando lo pierdes corrigiendo. No permite añadir vocabulario propio.
¿Qué debo mirar antes de contratar un dictado para el despacho?
Seis cosas: que funcione en tu sistema operativo real, que puntúe solo en español, que puedas añadir tu vocabulario, que funcione fuera de Word, dónde se procesa el audio y el texto por el secreto profesional, y que puedas probarlo con tus propios escritos antes de pagar.